Cuánto ya lo sabes; el problema es cuándo
Tu cuantificación te dice que el proyecto lleva 400 sacos de cemento. Perfecto. Pero comprar los 400 el día uno te deja sin flujo y con bodega llena; comprar tarde te para el proyecto. La pregunta cara es cuándo hace falta cada cosa.
Como en QOSTUM cada tarea del cronograma sabe qué recursos consume y cuándo ocurre, el sistema puede repartir esa demanda en el tiempo: no "400 sacos", sino "80 sacos esta semana, 120 la próxima".
La demanda en el tiempo es el cruce de tres cosas que ya tienes: los insumos del presupuesto, las cantidades de la cuantificación y las fechas del cronograma. Nada que reteclear.
El botón Recursos del Gantt
En la barra de herramientas de la Programación, Recursos abre la demanda de recursos por tarea y por periodo.
Asegúrate de tener recursos en tus tareas
La demanda se arma con los recursos que cada tarea trae del presupuesto (o que anotaste). Si tus tareas vienen del presupuesto, ya los tienen.
Pulsa "Recursos"
Se abre la vista de demanda: qué recursos pide el proyecto, agrupados por tipo (material, mano de obra, equipo).
Mira la distribución en el tiempo
Cada recurso se reparte según cuándo ocurren las tareas que lo consumen. Ves picos y valles de demanda.
Leer la demanda
La demanda te muestra dos cosas que cambian tus decisiones de compra y contratación.
Cuándo pedir cada insumo
El cemento, el acero, el block: cada uno con su semana de mayor consumo. Compras antes de esa semana, no antes del proyecto.
Cuánta cuadrilla por periodo
Ves los picos de albañiles o ayudantes. Te dice cuándo necesitas más gente y cuándo puedes liberarla.
Nivelar para no saturar
Si una semana concentra demasiada demanda, puedes mover tareas con holgura para repartir la carga.
Renta en su ventana exacta
Sabes cuándo entra y sale una máquina rentada, para no pagar días muertos de renta.
Comprar justo a tiempo
El objetivo final: que el material llegue cuando se necesita, ni antes ni después. Eso cuida tu flujo y tu bodega.
Con la demanda en mano, tu plan de compras deja de ser intuitivo: pides por semana, contra fechas reales. Comprar justo a tiempo te da menos dinero parado en bodega, menos merma por almacenamiento y cero paros por faltante.
Si un material tarda una semana en llegar, tu pedido debe salir una semana antes de la demanda. La demanda te dice cuándo se usa; tú le restas el tiempo de entrega para saber cuándo pedir.
Lo que sigue
La demanda cierra el puente entre cotizar y construir. Refuérzalo por los dos lados.